Difusa, y con menos candidatas de las que se cree
El patrón femenino suele ser difuso: la densidad baja de forma generalizada y la raya se ensancha, en lugar de retroceder por las entradas.
Eso cambia el cálculo por completo. Si la zona donante también se está afinando, no hay una reserva estable de donde tomar, y la cirugía puede empeorar la situación.
Las cifras que se citan habitualmente sitúan en torno a un dos a cinco por ciento la proporción de mujeres que son buenas candidatas quirúrgicas.
También hay más causas médicas de fondo que conviene descartar primero: tiroides, ferritina baja, efluvio telógeno posparto o postenfermedad, alopecias cicatriciales.
Por eso, en mujeres, el orden correcto casi siempre es diagnóstico primero y decisión quirúrgica después, si es que procede.
Revisado por el Dr. Jawdat Abboud, MD. Contenido educativo: no es un diagnóstico ni sustituye la exploración por un médico. Los resultados varían de una persona a otra.
